Recomendación Literaria. “Battle Royale”. Koushun Takami

PORTADA DE BATTLE ROYALE

Queridos míos.

Lamento profundamente haberme ausentado por tanto tiempo. Se me acabó la sangre de vampiro y tengo que ir a velocidad “humana” por el momento jejeje.

Así y todo, ¡prometo ponerme las pilas!. Aprovecho la ocasión para agradecerles también, enormemente, su apoyo. ¡Siempre son bienvenidas y agradecidas sus visitas y comentarios!.

¡Gracias!.

***

El libro que les presento fue publicado por primera vez hace 17 años por el japonés Koushun Takami y se convirtió rápidamente de best seller a adaptación cinematográfica (Battle Royale) misma que después tuvo una secuela que se supone no está basada en el libro (Battle Royale II: Réquiem).

Más adelante, el autor decidió convertir su obra en un manga basado en el libro con un total de quince tomos que ha sido publicado en otros idiomas y servido de base para otras adaptaciones cinematográficas… y libros… de hecho, esta es la razón por la cual llegó a mis manos ya que mi hermano me lo regaló porque la portada del libro (que ya de por sí es muy “explicativa”) viene acompañada de un cintillo que dice que éste es la “inspiración” del a su vez best seller de Suzanne Collins, “Los Juegos del Hambre”.

Sinopsis:

El clima social de Japón es en general hostil. Para mantener el orden, el gobierno ha implementado muchísimas restricciones que van desde la prohibición del uso de elementos occidentales (sobre todo la música) hasta la creación de una Ley conocida como “Battle Royale“.

Muy pocos hablan acerca de esta Ley. La mayoría lo ve como algo ajeno que puede que no exista hasta que la televisora nacional presenta el rostro del último vencedor/a anual, pero ni así es algo que ocupe mucho tiempo en su memoria… Salvo para los “elegidos”…

Este año, es el “turno” de Shuya Nanahara. El y sus compañeros de clase al igual que muchos otros antes que ellos, han sido “reclutados” y finalmente se enteran de qué deben hacer en este “ejercicio militar” luego de despertar en un aula a la que fueron conducidos drogados desde el autobús escolar en el que iban a un paseo: En un período de tres días deben matar al resto de sus compañeros de clase (41 en total) con las distintas armas que les han proporcionado para tal fin o… morir.

***

Ya hemos hablado anteriormente de que la mayor parte de las historias actuales contadas en pluma y papel tienen algún padre, madre, prim@ lejan@ o tal vez abuel@ en la literatura. Entonces, es natural que al ver la portada y el cintillo que mencioné antes donde se describen las reglas del juego (“Un grupo de adolescentes debe luchar a muerte para sobrevivir”) mi mente haya hecho un viaje rápido a LJdh. Sin embargo, luego de leer la obra, de ninguna manera podría pensar que ésta última es un plagio de “BR”.

Habiendo dejado de lado el tema del “plagio” (que para mí no aplica aquí) puedo mencionar algunos elementos básicos en común:

  1. Cantidad total de alumnos “reclutados”: BR = 42.      LJdH = 24.
  2. Edades: Adolescentes en su mayoría.
  3. Sexo: Chicas y chicos a partes iguales.
  4. Oportunidad de supervivencia: Unos tienen más ventaja que otros porque, o han sido “preparados” para el evento desde mucho tiempo atrás (consciente o inconscientemente) o al momento de llegar a la “Arena” recibieron armas poderosas mientras que otros no.
  5. Modus Operandi = En cada saga hay mentores que han sido ganadores de eventos previos y dan indicaciones para buscar ventaja. Al llegar a la “Arena”, algunos trabajan solos desde el principio. Otros inicialmente se unen en grupo para avanzar en el juego. Los “moderadores” escuchan/observan a todos desde un centro tecnológico e intervienen poniendo trampas que los obliguen a pelear o que garanticen que no podrán escapar.
  6. El ganador es presentado con honores ante la sociedad por medio de la televisora nacional.

Así como estos hay muchos detallitos que llaman la atención pero cuando nos vamos al contexto es allí donde, como en todo, nacen las diferencias.

  1. Mientras que en Japón el “BR” es un evento visto solamente por un grupo de soldados de élite que sigue paso a paso el desarrollo del “evento” hasta completarse y obtener un ganador que luego es presentado como tal ante la sociedad, en LJdH el desarrollo de los mismos es seguido por todos los habitantes de Panem que “obligatoriamente” tienen que sentarse a ver cada día hasta el final, los asesinatos de sus hijos e hijas.
  2. En BR, además de los “moderadores”, algunas pocas personas de rango alto van siendo puestas al tanto de los resultados porque han apostado previamente por quien consideran será el vencedor. En LJdH no se permite al “personal a cargo de los juegos” que “apueste”, sin embargo, todos los demás espectadores, sobre todo en el Capitolio, pueden apostar y de hecho, ganarse los favores de los “Patrocinadores” para obtener ayuda dentro de la Arena es parte importante del juego para los chicos.
  3. Al final de cuentas, los vencedores del BR resultan ser casi anónimos. Pese a que se supone que son presentados a través de la televisora nacional, son a su vez re-insertados en nuevos ambientes, el escolar por ejemplo y casi siempre su familia ha sido asesinada al momento de éstos enterarse de que han sido capturados, entonces, los vencedores son más bien fantasmas que no pueden decir a nadie de dónde vienen o porqué han llegado donde están. Por el contrario, en LJdH el potencial mediático de los ganadores es explotado a su máxima expresión.

En estos puntos, que podrían ser resumidos en uno solo, me parece que radica la principal diferencia entre una y otra saga. Veamos si puedo explicarme sin que parezca una crítica porque no lo es, no en el mal sentido de la palabra.

En nuestro mundo pasan inexplicablemente cosas terribles. Cosas que afectan a pocos de forma inmediata y al final a muchos de forma gradual sin que haya una “razón” aparente para ello. Obviamente, entre más atroz sea el asunto, más adornado. Entre mas egoísta y mundano el objetivo, más elaborada es la puesta en escena porque, aunque muchos de estos orquestadores (por no decir todos) carecen por completo de valores éticos y morales y/o de plano de vergüenza, la mayoría ha descubierto que en el gran orden de las cosas, todo es más fácil de hacer si la cara que se muestra es “humanitaria” o para “poner orden al caos”.

En el caso de BR, la idea del “Programa” es promover la competitividad y la obediencia en los jóvenes para hacer de ellos elementos “fuertes” que más adelante continúen la labor del Gobierno, rescatándolos así de la decadencia provocada por la exposición de los chicos al mundo occidental, principalmente, a la “música” Rock y evitar futuras “rebeliones” contra el Gobierno y sus representantes. Algo así como: Nos vamos deshaciendo de a poco de los más débiles y nos vamos quedando con aquellos que sepan obedecer sin chistar, incluso si lo que se les ordena es matar. 

Si alguno vio el dorama “AMOR MUSICAL” donde se trata el tema de la música como “expresión unipersonal del alma” que debe ser “suprimida” para “encaminar” a los jóvenes a un futuro de bien, podrán tener una idea de lo que se trata. Sin embargo y es aquí donde la irracionalidad de todo el asunto me resulta chocante, ¿para qué matarlos tan “clandestinamente”?. No es eficiente. Claramente lo dice el “Presidente Snow” cuando conversa con Seneca Crane luego de que éste “premiara” la osadía de Katniss al enfrentarse a los Jueces (y con ello, al Capitolio) que evaluarían sus habilidades antes del inicio de los Juegos para situarla en algún lugar que podría traerle ventaja o no.

Del Tratado de la traición:

En castigo por la rebelión, cada distrito ofrecerá una mujer y un hombre que se encuentren entre los 12 y 18 años de edad para una cosecha pública. Dichos tributos serán entregados a la custodia de el Capitolio y transferidos a una Arena Pública donde pelearán a muerte, hasta que uno sólo prevalezca ganador. Desde ese momento y para siempre, esta festividad será conocida como Los Juegos del Hambre.

Guerra. Una terrible guerra. Viudas, huérfanos, hijos sin madres. Eso fue lo que la insurrección trajo a nuestro país. 13 Distritos se rebelaron contra el país que los alimentó, amó y protegió. El hermano se volvió contra su hermano, hasta que no quedó nada. Y entonces llegó la paz, una batalla difícil, una victoria lenta. El pueblo resurgió de las cenizas y una nueva era comenzó. Pero la libertad tiene un precio y cuando los traidores fueron derrotados juramos, como nación, que no olvidaríamos esa traición. Decretándose entonces, que cada año, los Distritos de Panem ofrecieran como tributo al Capitolio a un joven y a una joven para luchar hasta la muerte, por su honor, coraje y sacrificio. El vencedor, bañado en riquezas, serviría como recordatorio de nuestra generosidad e indulgencia. Es así como recordamos el pasado, es así como velamos por nuestro futuro.

– Si sólo quisiéramos intimidar a los Distritos… ¿Por qué no organizar una caza y ejecutarlos de una vez? Sería más rápido… Esperanza…
– ¿Esperanza?
– Esperanza… Es lo único más fuerte que el miedo. Un poco de esperanza es eficaz, pero demasiada, es peligrosa. Un destello es bueno, cuando es contenido.
– ¿Entonces…?
– Entonces… contenla.

Presidente Snow a Seneca Crane. Los Juegos del Hambre

Sabemos que él Presidente cree en lo que dice y sin entrar en polémicas éticas, esto tiene “sentido” pero ¿qué sentido tiene secuestrar al azar a 42 chicos y obligarlos a matarse para luego re-insertar en la sociedad a un chic@ sol@ y traumatizad@?. ¿Qué rebelión se puede prever si lo que se va creando es más bien una “no conciencia”?. ¿No es peor la desensibilización que produce la cotidianidad?. Ninguno de los chicos de la clase de Shuya, ni siquiera el “vencedor del año anterior”, se sintió en “peligro” realmente hasta que la sangre de uno de sus compañeros (el primer muerto) salpicó por todas partes y vieron además el cadáver del profesor que había opuesto resistencia al enterarse de que sus estudiantes serían conducidos al BR. Hasta ese momento, todos parecían “buenos chicos”: Atletas, artistas, buenos estudiantes o no tanto pero en su mayoría eran buenos chicos y no por miedo, sino por que así eran. ¿Porqué matarlos entonces?… Al final ni siquiera reclutan al vencedor como un soldado a pesar de haber probado que es “capaz de matar eficientemente siguiendo órdenes”.

Hasta aquí BR podría parecerse demasiado a una versión de SILENT HILL o cualquier película de terror psicológico por el estilo. Esto lo digo sin ningún conocimiento de causa ya que no veo películas de ese género, entre más “gore”, menos mi interés. Sin embargo, el hecho de que el autor cuenta la historia de los 42 alumnos y sus antecedentes de forma rápida pero a la vez tan efectiva que uno no puede dejar de empatizar con ellos, convierte la trama en algo más… profundo… no tanto como para que pueda competir con LJdH (muy a mi juicio personal) pero sí lo suficiente para que al final uno no desee lanzar el libro por una ventana ante tanta desfachatez y crueldad inútil, sobretodo porque, por lo menos para mí, trae a colación términos como “ucronía”, que según he leído, quiere decir “en ningún tiempo”, algo que aun siendo “irreal”, podría ser perfectamente real, incluso en la actualidad y no de un modo “alegórico”, sino efectivamente “real”.

¡OMG!. ¡TRAUMA EN 3… 2… 1… !

Creo que es un libro que tiene mucha acción y en general podría ser leído por cualquiera yo particularmente no lo dejaría en manos de alguien que no tenga su criterio formado sin darle seguimiento porque, sencillamente, ya tenemos suficiente con las noticias de tantas muertes sin razón en el mundo en las que ni siquiera pensamos.

Pero, si tienes criterio formado, tanto para ser empático como para tomar una acción RESPONSABLE, lo recomiendo.

Saludos,

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