Impresiones de “El Juez”. Robert Downey Jr., Robert Duvall, Vincent D’Onofrio, Jeremy Strong, Emma Tremblay, Vera Farmiga, Billy Bob Thornton, Dax Shepard…

“EN MI EXPERIENCIA, HANK, A VECES DEBES PERDONAR PARA SER PERDONADO”.

Creo que la frase que precede este párrafo es el resumen perfecto de esta película que es la primera producida por Robert Downey Jr. y su esposa. Debo decir que este primer intento les ha salido para mi gusto muy bien y, by the way, me alegro muchísimo de que Robert haya podido vencer el espectro que se cierne sobre tantos actores y que los asfixia al punto de acabar con ellos.

¡Bien hecho Robert!.

Sinopsis:

En medio de una de las negociaciones más importantes de su carrera como abogado, el exitoso Hank Palmer (Robert Downey Jr.) recibe la noticia de que su madre ha muerto y queda paralizado por unos minutos.

A pesar de haber jurado 20 años atrás no regresar jamás a su pueblo natal, Hank decide ir al funeral de su madre preparándose de antemano para los desplantes de su padre. Aun así, con a penas unas horas en el hogar familiar ya deseaba irse y al día siguiente estaba en un avión, listo para partir, sin embargo, recibe una llamada de Glen (Vincent D’Onofrio), su hermano mayor, diciéndole que su padre ha sido acusado de asesinato y que no puede irse. La situación, ya complicada de por sí, empeora porque su padre no quiere que él lo represente, optando por un abogado local sin ningún tipo de experiencia.

Su primera reacción es marcharse, pero logra convencer a su padre de que acepte su ayuda lo cual no garantizaba su cooperación. De hecho, El Juez se convierte en su principal obstáculo para vencer. Ni siquiera apelando a su consciencia y hasta a su amor propio logra que su padre acepte su estrategia y Hank ve como su padre está cada vez más cerca de ser encarcelado

En medio de todo, Hank por primera vez en muchos años convive realmente con su familia y comprende que toda la rabia acumulada por tantos años fue completamente inútil y que las cosas habrían sido diferentes si él hubiera puesto de su parte… Finalmente entiende que ganar siempre o imponerse a los demás no es lo más importante en la vida y no debería ser lo que lo definiera como persona y esto lo hace pensar en cómo vivirá de ahora en adelante, sobre todo en lo que respecta a su hija (Emma Tremblay) y tal vez a Samantha (Vera Farmiga), una antigua novia que también tiene sus secretos guardados…

Las “fórmulas” que se presentan en esta cinta ya han sido expuestas muchas veces de muchas formas, de hecho, podría decirse que el mismo Robert ha hecho varios personajes de este tipo: En Ironman, por ejemplo, Tony Stark le dice a Fury que su padre siempre fue frío y que su mejor día (de su padre) había sido cuando lo había mandado lejos a un internado, pero Fury le hace ver que él siempre fue lo más importante para su padre entregándole sus apuntes y también unas grabaciones privadas en las que Tony pudo ver a su padre diciéndole directamente que lo amaba. Veinte años después de su muerte, Tony y su padre se reconcilian y esto lo hace mejorar como persona, dejados atrás todos los resentimientos del pasado.

El producto que hoy nos ofrece nos muestra esta misma “evolución” pero de manera más profunda, diría yo. En conjunto, para mí es un gran trabajo porque refleja incluso la misma “realidad” de la vida de Robert que podemos apreciar en este artículo donde se lo “escucha” hablar de sus padres y de su vida en general sin ningún tipo de resentimientos, sino más bien aceptando la “disfuncionalidad” de su familia y de sí mismo para luego tomar las riendas de su vida. Y es que en “El Juez”, no se pretende mimar al “pobre chico rechazado por el padre”, sino todo lo contrario, se busca hacerlo madurar mostrándole sus errores y sobre todo, haciendo que acepte la responsabilidad sobre los mismos y que crezca como persona de cara al futuro, que es en realidad para lo que sirve encararse con el pasado.

A primera vista empatizamos con Hank y “comprendemos su forma de ser” ya que vemos desde su perspectiva como lo trata primero su mujer y luego su padre desde el momento en que llegó al pueblo. Su mujer lo engaña y su padre ni siquiera le da un abrazo cuando lo ve (y Hank tiene que ver como su padre abraza a todos los que van a presentarle el pésame) pero desde la escena en su jardín vemos también como cada persona de su vida le dice cuáles han sido sus errores, mismos que él nunca ha notado o bien siempre los ha auto-disculpado. Su esposa le echa en cara sus ausencias y lo poco comprometido que está incluso con su hija de quien poco sabe pese a parecer amarla sinceramente. Ya en su pueblo, su padre le hace ver sus errores de juventud y le dice que precisamente por ellos es que lo trató como lo ha hizo toda la vida y que debería estarle agradecido por ello porque a su modo, lo convirtió en un hombre de bien (“FUI DURO CONTIGO, ¡SÍ!. ¡HICE LO QUE CREÍA CORRECTO!”). También le muestra las consecuencias de sus actos sobre su familia, sobre todo en lo que respecta a su hermano mayor, a quien Hank robó un brillante futuro en el béisbol en un accidente por conducir ebrio (PODRÍA HABER LLEGADO LEJOS… ERA MUY BUENO… Y AHORA VENDE AUTOS). Y ni qué decir de su madre, quien vivió esperándolo por 20 años metida en su jardín donde dejó la vida (“HANK, GRACIAS POR VENIR. ESTOY SEGURO DE QUE TU MADRE LO HUBIERA APRECIADO”). Incluso le muestra que la condescendencia no es la solución a todo cuando en frente de él El Juez le dice a “Dale” (Jeremy Strong), su hijo menor, que él es un hombre y que aunque sabe usar muy bien la cámara, no la necesita para esconderse detrás de ella.

Pero lo que más se percibe en la cinta es el “amor” que sienten unos por otros. Hank hace ver al Juez que más que odiarlo, lo necesitaba y añoraba el tiempo que pasaban juntos cuando era más chico y en contrapartida, el juez, Glen, Dale e incluso Samantha le hacen ver a Hank que también él les hizo falta a ellos pero que fue él mismo quien se alejó y se mantuvo lejos, todo por no reconocer sus errores en su momento. Al dar el primer paso, todo el dolor dio paso a un amor libre de recriminaciones y también a la esperanza de un futuro brillante para todos… Y todo a partir de la premisa que encabeza este post: “A VECES DEBES PERDONAR PARA SER PERDONADO”.

A esto deben sumarse algunos mega-diminutos detalles que hacen de esta producción algo entrañable, por más a cliché que puedan parecer a simple vista. La trama no se desarrolla solamente a través del guión, sino también a través de “gestos”: Hank cuidando las hortensias creando con ese pequeño jardín un vínculo con su familia, sobre todo con su madre, la forma en la que Hank trata a su hija y cómo le enseñó las mismas cosas que él recordaba de su padre, el cómo Hank se acercó al féretro de su madre y tocó su mano con tanto amor, el mismo amor que mostró al ayudar a su padre con su enfermedad, la perspectiva tan real de la situación de El Juez con respecto a su condición, la relación tan franca de Hank con su hija a quien incluso llamándole la atención le demuestra amor… ¡Hasta la reacción del fiscal al ver a Hank luego del veredicto!. Todo me encantó.

Para mí, la película no era una búsqueda de justicia. No se trataba de resolver un caso ni de hallar un culpable… Todo fue “cuestión de familia”, pero incluso el que El Juez sea culpable hace que todo sea más “humano” porque en él podemos ver reflejadas las acciones que cualquiera podría haber llevado a cabo bajo las mismas circunstancias pero también vemos el cómo no buscó aprovecharse de su condición para zafarse, ni permitió que lo hiciera su hijo.

En resumen, la película me gustó mucho. Está en cartelera. Espero la disfruten tanto como yo.

Saludos,

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