El tema de las “franquicias” es un poco delicado por que puede caerse fácilmente en una repetición aburrida, cuya fórmula, en vez de encantar más a sus seguidores, termina haciéndolos dejarla. En este caso y después de 10 años, se puede decir que la franquicia sigue funcionando, eso sí, apostando por el aumento de la manada para que todos los miembros de la familia estén saludablemente felices y satisfechos con sus vidas.
En la tercera entrega, la llegada de Morita, hija de Manny y Ellie, trajo como consecuencia el que Diego y Sid se plantearan el hecho de que algo hacía falta en sus vidas. Es entonces que deciden embarcarse en aventuras separadas a fin de encontrar su camino. Al final no llegan a separarse porque el lazo que los une es muy fuerte… pero, ahora es la naturaleza la que se encarga de separarlos.
Sinopsis:
