Supongo que a todos como a mí, nos conmovió la escena de “Los Juegos del Hambre” en la que Peeta le lanza una barra de pan quemado a Katnis, quien está temblando de frío, medio muerta de hambre, acurrucada junto a un árbol bajo la lluvia, ¿cierto?. A mi parecer, hubiera quedado más “dramática” si se hubiera respetado las edades de los chicos que menciona el libro. Así y todo, la escena funciona perfectamente para llevar la trama de la película y también, para ilustrar este post.
En el post de las impresiones, comenté que la película tocaba temas que me parecían demasiado acordes al momento actual y que eso me parecía aterrador. En ese momento, puse el ejemplo del nombre del “país” usado por la autora para llamar al lugar que, en versión post-apocalíptica, iba a ser el escenario de su obra. Ahora bien, celebrándose hoy el día del planeta, me permito tomar este (Panem) como un “ejemplo gráfico” de lo que podría ser nuestro futuro, de no ser porque nos pongamos manos a la obra y hagamos algo HOY.
En la película “Los Juegos del Hambre“, se menciona que el nombre de Primrose Everdeen, la hermana de la protagonista, está anotado solo una vez en la lista de nombres que participará de la “cosecha” para la versión No. 74 de Los Juegos del Hambre, esto indica que, en su nombre, su familia recibió una “tesela”, que es una ración anual de cereales y aceite. ¿El costo?: LA VIDA DE DOS PERSONAS, POR DISTRITO, POR AÑO, UN CHICO Y UNA CHICA DE ENTRE 12 Y 18 AÑOS DE EDAD.







